Yoga para la presión alta combina movimiento, atención a la respiración y descanso. Es importante elegir los ejercicios y la intensidad adecuados junto con tu médico.
Esta clase de 25 minutos incluye «Flexión profunda hacia delante con las piernas separadas», «Postura del gato» y «Postura del puente con las manos entrelazadas». En la postura del gato, cuida la estabilidad y la posición de la espalda. Al final descansarás en posición tumbada.
Consulta con tu médico la clase elegida, incluidas las posturas invertidas y las técnicas de respiración. Si tienes una subida importante de presión, pospón la práctica.