Yoga para reducir la ansiedad es una práctica que presta atención a los movimientos, la posición del cuerpo y la respiración. Las posturas de fuerza y los estiramientos ofrecen una tarea concreta: observar la activación de los músculos y tus sensaciones.
En esta clase de hora y media probarás «Postura del guerrero 2», «Postura cómoda del barco 1» y «Postura del puente con las manos entrelazadas». En las posturas del guerrero activarás los músculos de las piernas y entrenarás la estabilidad del tronco. Hacia el final harás la práctica de respiración «Pranayama de respiración alterna». Al final descansarás en posición tumbada.
En una tarde libre o un día de descanso, prueba la clase de 90 minutos si ya tienes experiencia con esa duración.
Elige un esfuerzo y una forma de respirar que no aumenten la ansiedad y no te obligues a mantener una postura durante mucho tiempo. Si la inquietud interfiere en tu vida cotidiana, busca ayuda profesional.